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El dinero no es todo, clama un dicho popular, y al parecer, algo de razón tiene. Como bien es sabido hace mucho tiempo, Mónaco es el principado favorito de ricos y famosos, paraíso fiscal que siempre recibe con los brazos bien abiertos a cualquier visitante que tenga una abultada cuenta bancaria. Pese a esto, las autoridades de La Roca han hecho una excepción que muchos no pueden creer, y se trata de ni más ni menos que el multimillonario neoyorquino Adam Hock.

El financiero ha sido vetado del Principado por los Grimaldi, la familia Real, y la policía principesca ya le ha advertido que será mejor que no vuelva a poner un pie allí, de lo contrario será arrestado inmediatamente. Por supuesto, es de imaginarse que semejante medida no se tomó de la nada, sino que es claro que hay un verdadero motivo para llegar a tal instancia.

Todo empezó el día 12 de Febrero del 2012, cuando el multimillonario protagonizó una pelea monumental con Pierre Casiraghi, hijo de la Princesa Carolina de Mónaco, en un exclusivo club de Nueva York. Al parecer Hock no pudo controlarse y desató su ira con Pierre, a quién le rompió la mandíbula de un puñetazo.

Por supuesto que la prensa se hizo eco de esto inmediatamente, por ejemplo, la sección de cotilleo del “New York Post” reveló que Hock fue expulsado del principado por orden del mismísimo Príncipe Alberto II. Según “Page Six”, los amigos de Hock intercedieron para que el Príncipe Alberto no sea tan duro con él, y le pidieron que no lo expulse, pero nada de esto tuvo sentido. Casiraghi tuvo que ser internado de urgencia en un hospital de Nueva York, tras la trifulca con el empresario, lo cual no dejó dudas sobre su accionar en Alberto II.

Vía e imagen: ABC